Del EINF al Informe de Sostenibilidad: una transición que conviene ordenar ya

Una pieza clara, divulgativa y comercial para explicar cómo evoluciona la información de sostenibilidad, qué cambia con el nuevo marco europeo y por qué la verificación anual debe prepararse con tiempo.

¿Qué ha sido hasta ahora el EINF?, ¿qué cambia con el futuro Informe de Sostenibilidad y por qué la sostenibilidad ya no puede tratarse como una memoria accesoria al cierre?

Del EINF a un informe de sostenibilidad mucho más estructurado

Durante los últimos años, muchas empresas han asociado la sostenibilidad al Estado de Información No Financiera (EINF). Ese esquema fue un primer paso útil: obligó a identificar determinada información ambiental, social y de gobernanza y a someterla a una revisión independiente. Sin embargo, la evolución normativa europea ha elevado claramente el nivel de exigencia.

La lógica del nuevo marco ya no es la de una memoria relativamente abierta o complementaria. La sostenibilidad pasa a integrarse en una sección específica del informe de gestión, con estándares europeos más definidos, mayor comparabilidad, una estructura más exigente y una relación mucho más estrecha con la información financiera y con el modelo de negocio de la entidad.

Además, el escenario español sigue siendo transitorio en algunos aspectos y ha venido acompañado de ajustes y aplazamientos recientes. Precisamente por eso, el mensaje prudente para la empresa no es esperar a que todo se estabilice, sino prepararse con criterio y revisar su caso concreto con anticipación.

Más estructura
El informe pasa a integrarse de forma mucho más ordenada en la información corporativa.
Más enfoque de negocio
No solo informa sobre políticas: exige explicar impactos, riesgos y oportunidades.
Más alcance
También mira a la cadena de valor, cuando resulte material y relevante.
Más control
Datos, métricas, responsables y evidencias deben sostener lo que se comunica.

Qué cambia de verdad para la empresa

El nuevo enfoque no se resuelve recopilando indicadores al final del ejercicio. Exige ordenar el proceso desde antes: delimitar el perímetro del informe, identificar qué asuntos son materiales, decidir qué datos y métricas deben sostenerse, asignar responsables, documentar criterios y reforzar controles sobre la información que se va a divulgar.

La pregunta ya no es solo “qué queremos contar”, sino “qué debemos explicar de forma fiable sobre nuestros impactos, riesgos y oportunidades”. Eso introduce con más fuerza conceptos como la doble materialidad, la cadena de valor, los parámetros y metas, la conectividad con la información financiera y la necesidad de un sistema de control interno capaz de soportar el reporting.

Cómo puede afectarle, incluso si piensa que aún no le aplica

No todas las empresas entran igual ni al mismo tiempo. Y, además, el calendario y el alcance se han visto afectados por modificaciones recientes. Pero eso no significa que la cuestión pueda posponerse sin más.

Muchas sociedades ya se ven impactadas de forma indirecta: por exigencias de grupos, bancos, clientes, licitaciones, cadenas de suministro o matrices que necesitan información cada vez más robusta y homogénea. En la práctica, quien espera al cierre suele descubrir que no le falta redacción; le faltan evidencias, trazabilidad, responsables claros y un calendario razonable para llegar bien.

  • Puede verse exigida por pertenecer a un grupo o perímetro consolidado.
  • Puede recibir solicitudes crecientes de información por parte de banca, inversores o clientes estratégicos.
  • Puede necesitar ordenar ya sus datos, métricas, controles y responsables aunque la obligación plena no entre de inmediato.

Por qué la verificación debe planificarse desde el inicio

La nueva agenda de sostenibilidad no se limita a pedir más información: también refuerza la necesidad de verificarla. La verificación independiente deja de ser un trámite de cierre y pasa a condicionar el modo en que la empresa prepara, soporta y documenta su información durante todo el ejercicio.

En términos de mercado, esto obliga a llegar al cierre con la casa ordenada: criterios definidos, evidencias disponibles, fuentes de dato identificadas, juicios documentados y coherencia suficiente entre sostenibilidad, estrategia, control interno e información financiera.

En este contexto, resulta especialmente valioso trabajar desde el inicio con un auditor de cuentas inscrito en el ROAC o, en su caso, con un verificador específicamente habilitado por el ICAC e inscrito en el ROACVIS. No solo porque pueda emitir el informe de verificación, sino porque puede ayudar a detectar carencias, ordenar el proceso y reducir improvisaciones al final.

El valor diferencial del auditor ROAC está, además, en su capacidad para conectar la sostenibilidad con la lógica de evidencia, materialidad, consistencia y documentación que ya exige la información financiera. Para muchas entidades, esa coordinación es precisamente lo que convierte el cumplimiento en un proceso razonable y útil, y no en una acumulación de exigencias desconectadas.

La idea clave El paso del EINF al futuro Informe de Sostenibilidad no es una actualización cosmética. Es un cambio de método. La empresa que lo prepare con antelación llegará mejor al cierre, explicará mejor su realidad y reducirá tensiones en la verificación. En Afirmare Auditores ayudamos a afrontar esta transición con criterio técnico, orden documental e interlocución clara: análisis del alcance, preparación de la información y verificación coordinada del cumplimiento. La sostenibilidad ya no se improvisa al final; se diseña, se documenta y se verifica.

Economista y auditor oficial de cuentas (ROAC nº 21.376), inscrito en el Registro de Verificadores de Sostenibilidad. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Antonio de Nebrija, miembro del Ilustre Colegio de Economistas de Málaga y administrador concursal. Ha sido miembro de la Subcomisión de Calidad del REA-REGA y revisor de control de calidad de auditores en el convenio ICAC entre 2011 y 2022. Actualmente es consultor estratégico en Sistemas de Gestión de Calidad de auditores e imparte formación homologada en universidades, colegios y agrupaciones profesionales de todo el territorio nacional.

David García VegaSOCIO AUDITOR ROAC